En la historia de la Virgen de Luján hay una mujer que desempeña un papel excepcional: Doña Ana de Matos y Encinas.
¿Quién era?
En el testamento ella misma da sus datos personales:
«Yo, Doña Ana de Matos y Encinas, viuda del sargento mayor Marcos de Sequeira, natural de la Ciudad de Córdoba, en la provincia del Tucumán, hija legítima del Capitán Lázaro de Matos y de doña Francisca de Encinas, vecinos que fueron de dicha ciudad de Córdoba, y yo al presente de esta en Santísima Trinidad, Puerto de Buenos Aires, estando en mi entero juicio y entendimiento,! creyendo como creo verdaderamente en todo lo que tiene, confiesa, enseña y predica Nuestra! Madre Iglesia Católica, Romana, en cuya fe y creencia he vivido y quiero morir, otorgo mi testamento».





